Familia ShowPlace

La Historia que les voy a contar es una historia sin igual; diferente a todas las demás. Es mi historia, la de mi familia y la de este lugar único e increíble llamado ShowPlace y de nuestro concepto pedagógico denominado edutenimiento.

Showberto: Valor confiabilidad

Showberto: Valor confiabilidad

Yo soy Showberto, el jefe de este lugar. Un hombre sencillo, de origen humilde. Soy alegre y aunque de poca formación académica y escasa sociafílica, me encanta servir a las personas, no importa su origen, su raza o su riqueza y esforzarme para que sean felices cuando están conmigo.

Mamatilda y El Generalisimo

Mamatilda y El Generalisimo

Mi padre, el Generalísimo, murió cuando yo apenas tenía 7 años, por lo que desde muy pequeño he tenido que trabajar para ayudar a sostener a mi familia: mi mamá y mi hermano. Pero en la corta vida en que lo conocí se preocupó por enseñarme sobre los valores, especialmente el respeto que debo tener como ciudadano, como amigo y como miembro de una familia.

Mi mamá se llama Mamatilda. Aunque ya tiene sus años, está sumamente conservada, rozagante, y vigorosa, especialmente cuando de fiestas y baile se trata. Es una bailarina extraordinaria pero a veces se le va la mano y hasta me da miedo que le de un infarto cuando la veo bailando como si fuera una quinceañera. Pero ella me dice –hay que gozarse la vida, mijito-

Pero aún así siempre le recuerdo el trastorno que le dio aquel día cuando conoció a mi novia, Rosy y la retó a un baile de flamenco. Entre ellas dos todo empezó con –odio a primera vista- cuando se conocieron el día en que mi mamá me llevó a clases de baile en la afamada escuela “Point’d’pie “ . Rosy fue mi primera profesora y desde aquel momento ha sido el amor de mi vida, a pesar de su mascota, aquel chandoso y celoso Rufus que la acompaña para arriba y para abajo.

Mamatilda también tiene un don especial para contarles cuentos a los niños. Cuando lo hace, en compañía de su loro Rigoberto, el loro caribeño que le regaló mi padre cuando cumplieron los 10 años de casados, los niños quedan embrujados, como si estuvieran viendo y viviendo lo que ella está contando. Y cuando lo hace con Smith, su loro de Alabama, los niños aprenden algunas palabras de inglés que el loro va repitiendo durante el cuento.